Toponimia de pueblos
Lihué
Calel: de lliwan: sospechar los caballos algo, advertir,
notar algo, descubrir; y calel: sierra, cuesta. Stieben
entiende que hace referencia a que es una sierra para
avizorar. Vúletin entiende que lihuel deriva, como evolución,
de lighgen: claridad, resplandor, luz de reverbero.
Perón, por su parte habla de lighen: plata y lihue:
vida, aliento, calor. Calel quiere decir cuerpo, como
señala Estanislao Zeballos, pero con la acepción de
montón, bulto, cosa informe, por lo que traduce Lihuelcalel
como montón o bulto reverberante. Zeballos habla también
de la sierra de la vida. Tello también lo entiende de
esta manera, porque señala que dentro de la comarca
desértica, que el indígena denominaba Huecuvú Mapú (país
del diablo) en esa sierra había 'abundante agua, pastos,
animales silvestres que satisfacían sus necesidades
más apremiantes, después de largos y penosos viajes".
Limay Mahuida: De acuerdo a Stieben, cerro de
laja proviene de lime y limen: piedra de amolar o de
afilar y mahuida: sierra. También de liv: blanco. Sierra
de la plata, traduce Tello, mientras que Vúletin y Perón
coinciden en traducir Sierra de Limay.
Loventué: de Loventuel y Leventué. Como en el
caso de Atreucó y Atraucó, por no saberse cuál de los
dos era el que correspondía, se prefirió conservar ambas
voces. De lovn: arruinarse, haber estrago; lofn: caerse,
zafar, arrancar, desplomarse casas y cerros. Y de Tuel,
proveniente de la partícula tun, terminación participal
y verbal. Vúletin señala en su obra que tuel proviene
o deriva de tue: tierra con el concepto de suelo. Lev:
correr. Stieben entiende que su significado etimológico
es: las ruinas, mientras que Tello señala: suelo que
erosiona o tierra que vuela.
Maracó: de mará: liebre patagónica y có: agua,
aguada de la liebre. Stieben indica que General Pico,
la segunda ciudad en importancia de La Pampa, fue fundada
en el linde del paraje que todavía en la actualidad
se conoce como La Liebre.
Puelén: de Puel: belicoso, enfadoso y grande,
por lo que puede significar estar enfadado. Stieben
explica que este nombre puede deberse al ruido semejante
a un trueno lejano que produce el agua al chocar con
el techo al brotar. En Puelén hay una caudalosa vertiente
que surge de la roca basáltica en el sudoeste de La
Pampa y que forma un arroyuelo de cinco kilómetros de
largo que desemboca en el salitral "La Perra".
Así, este autor entiende que Puelén refiere a boca enfadada.
Tello dice que puel es Este (el punto cardinal) y len,
de lellvun, llanura, por lo que traduce: llanura del
este.
Quemú Quemú: Stieben lo refiere a Kemu Kemu:
rehue o palo de las ceremonias religiosas. También habla
de Komun Kómun: ruido ensordecedor que hace el gentío
gritando, los tambores, las flautas y cornetas, por
lo que asegura que podría traducirse como lugar de festividades.
Vúletin dice que el vocablo debe escribirse QuemuQuemú.
Rancul: de rangknl: maicillo, carrizo, tubito,
por lo que Stieben lo traduce como el carrizo; en lo
que coinciden Vúletin y Perón. Tello lo entiende de
la misma manera pero lo explica como cañaveral. Se lo
conoce también con el nombre de penacho, paja brava
y los aborígenes le llamaban sanquil y chepica. Eran
unas gramíneas con las que techaban sus viviendas.
Realicó: de ralí: plato de palo con dos
agarraderas en que toman la comida. Plato hondo de palo
que hacen los indígenas, y có: agua. De modo que significa
aguada en forma de plato. Vúletin lo traduce como laguna
como plato y Tello laguna en forma de plato.
Toay: de tuay, tuai, raíz del verbo tuain: girar
el caballo en el deseo de seguir adelante. Stieben asegura
que tuay significa rodear y tiene que ver con una fuente
o manantial, seco en la actualidad, que existía rodeada
de caldenes. Para Tello, dar vuelta, alrededor o en
contorno.
Trenel: corresponde a una mala grafía de Trunül:
espeluznante. Trunül kelen: ponerse los pelos de punta,
erizársele el cabello. Zeballos habla de este monte
terrorífico en la zona ranquelina. Su acepción, según
Stieben, corresponde a 'donde asustan'. Vúletin habla
de espantajo y Tello como laguna que se encuentra oportunamente.
Utracán: según Stieben proviene de uthan: pararse,
ponerse de pie, enderezarse repetidas veces, como un
caballo que se para sobre las patas traseras y se refiere
a las barrancas del valle homónimo, quizás las más escarpadas
de toda la provincia, sin saber a ciencia cierta qué
significa. Su traducción es 'el parado' 'el empinado'.
Vúletin, por su parte, dice que es el topónimo que "peores
traducciones ha tenido". Según entiende, deriva
de utäln: apacentar y cam, una muletilla que tiene el
valor semántico del vocablo español: pues, así es. De
esta manera, su traducción es pasteadero, debido a que
desde antiguo el valle de Utracán tuvo las mejores praderas
de La Pampa, lo que era aprovechado por los aborígenes
para dar sustento a sus animales. En ese sentido, Tello
traduce como invernada o invernadero, porque el paraje
era el preferido por los aborígenes asentados en Salinas
Grandes para invernar sus caballos de guerra.
REFERENCIAS
Fuentes: publicación sobre la Bandera de La Pampa que
realizó la Dirección de Prensa y Relaciones Públicas
de la Cámara de Diputados de la provincia en 1.996.
Enrique Stieben: "Toponimia araucana",
Santa Rosa, La Pampa, 1.996.
Alberto Vúletin: "La
Pampa. Grafías y etimologías toponímicas aborígenes".
Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1.972.
Eliseo Tello: "Toponimia
araucana-pampa". Edición de la Dirección de Cultura
de la provincia de La Pampa. Santa Rosa, 1.958.
Juan Domingo Perón: "Toponimia
patagónica de etimología araucana". Obras completas,
Tomo 5. Editorial Docencia. Buenos Aires, 1.985. |
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