Viejos
Oficios
De
pozos y poceros
El
pozo de agua
El pozo de agua era una "institución" en cada
hogar. Salvo las excepciones de algunos vecinos que tenían
bombeador o molino, todas las casas del pueblo tenían su pozo
de agua. Mediante una roldana por donde pasaba una soga o
cadena, se bajaba el balde hasta la profundidad de la napa
-que variaba según los casos-, y luego se subía a fuerza de
brazos. A veces, cuando el balde era muy grande, porque había
necesidad de extraer mucho líquido, se ataba la punta de la
soga a la montura de un caballo, y lentamente se efectuaba
la maniobra de bajar y subir el balde. Generalmente, al pié
del pozo se ubicaban tambores donde se acumulaba agua para
elriego u otros menesteres.
Otra forma de juntar agua -y esto se hacía en casa de mis
abuelos-, era contar con un sistema de canaletas, donde el
agua de la lluvia era recibida de los techos de chapas, y
desembocaba en dos grandes tambores de doscientos litros cada
uno.
Pocero
El pozo de agua, traía aparejado una profesión dedicados
a ellos:el pocero.
Había cierta interesante mano de obra ocupada de este duro
trabajo. Por esos tiempos, no había máquinas perforadoras.
Así que _ya sea para abrir un nuevo pozo, o para reperforar
el ya existente, por agotamiento de la napa anterior-, había
que utilizar palas y picos. estos hombres, al hacerse cada
vez mas profunda la cavidad, bajaban por la soga, o se ataban
a un extremo, y eran descendidos por quienes quedaban arriba
-para recibir la tierra o greda que se fuera extrayendo-,
o también utilizando el caballo para tirar de la soga, en
algunos lugares -o en algunas oportunidades, y especialmente
en ésta de cavar el pozo-, se utilizaba una "pelota".
La "pelota" no era otra cosa que un cuero grande,
bien "sobado", redondeado, que se ataba por sus
extremos en varias partes y que, con el peso de tierra, tosca,
greda o agua, tomaba la forma precisamente, de una "pelota".
Mas de un pocero ha sufrido accidentes cumpliendo con su difícil
profesión. En algunos casos, por desmoronamientos -muy contados,
pues sabían muy bien su oficio y "calzar el pozo"
no tenía secretos para ellos-, o por resbalones al bajar o
subir; por desprendimientos de baldes o pelotas, o por objetos
que pudieran caerse desde el "brocal" hacia el fondo,
donde se encontraban trabajando.
Esta gente realizaba su actividad no solo en el pueblo, sino
también en la zona rural, donde sabían pasar meses cavando
la tierra, hasta llegar a las frescas y vitales napas de agua.
Ganaban buen dinero, al que muchas veces dilapidaban en los
"boliches" o en alguna "tabeada" ¿esto
ocurría un poco por buenos amigos; otro poco, quizás como
tomándose esquite de una vida de sudor, sacrificios y privaciones;
así, pagaban las "copas" (en repetidas "vueltas"),
a los presentes que se arrimaban al mostrador y la mesa donde
se acodaban; o tirando el manojo de billetes a "buena"
o á "mala", dejando que el "hueso" decidiera
cual sería su suerte...Y los pesos, ganados con tanto esfuerzo
y riesgo, en largas temporadas, desaparecía en pocos días.
No faltaba, tal vez, el "vivillo" que al verlos
"encopados", se quedaban de alguna manera, con parte
(de ese dinero... Y toda la inversión que llegaban a hacer,
a veces no superaba la de comprar algún par de alpargatas
nuevas, alguna "bombacha" (era raro verlos vestir
pantalón); algún pañuelo de cuello, gorra vasca o sombrero,
o alguna otra prenda para si, o para alguno de los miembros
de su familia... |