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En los últimos 10 años el acuífero de Toay bajó 7 metros

EL BARRIO LOWO CHE EN TOAY ES UNA DE LAS ZONAS DE MAYOR CRECIMIENTO DE LOS ÚLTIMOS DIEZ AÑOS.

Las napas sufren la presión poblacional.
El cambio en la densidad de población de la zona de quintas entre Santa Rosa y Toay trajo consigo una notable baja en el nivel del acuífero que la provee: siete metros en los últimos diez años. Es necesario regular el uso.

La zona de quintas entre Santa Rosa y Toay, que encuentra en la avenida Perón su columna vertebral urbana, es una de las áreas que más creció en densidad en la última década. Además experimentó un cambio fundamental: dejó de ser un lugar de visita de verano o fin de semana para pasar a ser un área mayormente residencial.
Esto llegó con una serie de problemas no previstos inicialmente: escasos servicios urbanos, sobreexplotación de recursos y contaminación, entre otros.
Buena parte la comprende el barrio Lowo Che, en jurisdicción de Toay, delimitado por las calles Pato Argentino, al sur; Ñandú, al norte; Pato Colorado, al este; y Eje Histórico (Camino Viejo), al oeste. Se calcula que en los últimos años se asentaron entre 4.000 y 5.000 personas, número en aumento a partir de las facilidades para la construcción que supone el Plan Procrear.
El habitante de esta parte de Toay tiene sus particularidades: elige terrenos amplios para alejarse de la ciudad, tener su jardín -verdaderos parques según la extensión- y poder llenar la pileta en verano.
El agua bajo esas terrenos arenosos es una de las mejores del país. Y en los últimos años, una de las más explotadas.
Los geólogos Eduardo Mariño y Carlos Camiletti, investigadores de la Unlpam, estudian el acuífero que abastece Lowo Che desde hace casi una década; y son fuente de consulta del municipio de esa localidad. LA ARENA los entrevistó para conocer la situación actual del acuífero, su nivel de explotación, posibles consecuencias de la sobreexplotación y los riesgos de contaminación.
"Hasta hace 15 ó 20 años, lo normal era colocar las bombas extractoras a 33 metros, pero muchas de esas perforaciones quedaron en el aire. El nivel se estableció ahora en torno a los 50 metros"indicó Camiletti. "Ahí se nota que si uno no hace una explotación sustentable y se extrae más de lo que se le recarga, cada año se acumula un déficit importante", agregó Mariño.
- Pero si el agua que se saca vuelve a la tierra como riego, filtra desde el pozo ciego o retorna una vez que se vacía la pileta o el lavarropas, ¿por qué no se mantiene el equilibrio?
- Carlos Camiletti (CC): porque se recarga sólo un porcentaje. Una cuenta rápida: de los 40 metros cúbicos de una pileta, vuelven al suelo sólo 12, siempre y cuando se recicle el agua del barrefondo y que al vaciarla se lo haga en una superficie pequeña. El resto se evapora.
- Eduardo Mariño (EM): Además, el proceso de infiltración es largo. El agua se extrae en cuestión de segundos pero lo que se vierte y el agua de lluvia tardan mucho tiempo en retornar al acuífero. Con extracción creciente, siempre vamos a tener un desfasaje tanto en volumen como temporal.
- ¿Cuánto tarda en retornar?
- EM: Lo estamos estudiando. En el noreste de la provincia, donde también hemos trabajado, la recarga es muy rápida y medible porque el nivel está a 3 metros de la superficie, entonces el recorrido que hace el agua es muy corto. Las lluvias de la primavera pasada, por ejemplo, se notaron casi instantáneamente, pero las mismas precipitaciones en Toay ni se notaron.


Consumos.
Los habitantes de la zona "sienten" particularmente el impacto en las napas en diciembre, cuando el caudal que extraen las bombas se reduce, efecto relacionado con el llenado simultáneo de piletas. Por eso se tiende a creer que ése es el principal problema.
Camiletti y Mariño, junto con la ingeniera en recursos naturales María Irribarra, hicieron una estimación del uso promedio de una familia tipo para la zona del Lowo Che. El consumo neto por año de una vivienda fue estimado en 287,5 metros cúbicos teniendo en cuenta una distribución de 40% como uso doméstico (baño, cocina, limpieza), riego de parques (53%) y piletas (7%), presente estas últimas en el 75% de las viviendas. De esto, se produce un retorno al acuífero menor al 18% gracias, en su mayoría, al agua de lluvia.
Queda así a la vista que el problema no está en el llenado de piletas sino en el riego.
La baja eficiencia, según los especialistas, está relacionada por las pérdidas por el método de riego, la condición semiárida del terreno y el uso de céspedes en base a especies gramíneas con alto requerimiento hídrico. "Esto explica un descenso del acuífero que medimos en 70 a 80 centímetros por año", indicó Mariño. "En los 10 años de crecimiento del Lowo Che, el acuífero bajó 7 metros", agregó Camiletti.
En cuanto a las lluvias, calculando generosamente para esta zona un promedio anual de 700 mm, la recarga está calculada entre 35 y 50 milímetros. Restando el consumo proyectado, eso da como resultado un déficit por extracción que, según el área del barrio analizada, se ubica entre una vez y media y cuatro veces por encima del punto de equilibrio.
- ¿Cómo solucionar entonces el problema de la extracción abusiva?
- CC: Solamente con el uso racional del agua. El problema serio no está ni en el uso doméstico ni en las piletas, aunque siempre es importante cuidar el recurso. La clave del ahorro de agua es el manejo del riego, que se lleva el volumen grande del consumo. La solución no es prohibir el riego sino regar bien. Si se hiciera sólo a necesidad, la situación mejoraría. ¿Qué hay que hacer? Cuando llueve, ese día no regar, y si hay humedad, evitar el riego por dos o tres días. A no engañarse: a veces la superficie está seca pero a 3 o 5 milímetros, donde comienzan las raíces del césped, y más abajo todavía, está húmedo. Se puede tener sistema de riego pero ¿para qué automatizarlo?, sólo hay que prendelo y regar cuando sea necesario.
- EM: ¿Y por qué no poner pasto natural?, que ni siquiera necesita riego. Si uno quiere tener el patio como una cancha de golf de la provincia de Buenos Aires, seguro que el acuífero se seca, pero hay quintas que optaron por dejar el pasto natural y, bien cortado, queda hermoso. Por eso hay que explicarle a la gente que hay especies que no son aptas para este lugar y que en cambio otras, tanto o más lindas, por ser autóctonas están mejor adaptadas al ambiente y por tanto requieren mucha menos agua.

La misma pregunta le hizo LA ARENA a la secretaria de Gobierno de Toay, Marta Pérez, y más allá de resaltar la importancia de la concientización, la funcionaria indicó que desde el Plan Estratégico Territorial que viene encarando el municipio se planteó la posibilidad de obligar a delimitar, en futuros loteo, terrenos más grandes, ya que según los cálculos, las napas no soportan más que una perforación y media por hectárea. En la actualidad hay entre 4 y 5 por manzana.
También se está pensando en actuar sobre la legislación, para limitar por ordenanza los horarios de riego y formas de vaciamiento de pileta, entre otras, y multar a los vecinos infractores.


¿Contaminación?
Con el aumento de la densidad de población y la falta de cloacas, otra de las preocupaciones pasa por la posible contaminación de las napas. Camiletti y Mariño, que realizaron análisis químicos tanto en pozos como en perforaciones recientes y de más de 60 años, se encargan de bajarle dramatismo al tema.
"Hasta el momento no hay contaminación, no encontramos ninguna evidencia de que el acuífero haya sido afectado por los vertidos cloacales que hace cada vecino -indicó Eduardo Mariño-, los análisis químicos nos han dado perfecto. Igualmente sería bueno plantearse en algún momento hacer cloacas para proteger el acuífero".
Por lo pronto, desde el municipio toayense, Marta Pérez indicó que están adelantados los estudios para darle forma a un proyecto ejecutivo tendiente a llevar cloacas al barrio. Se trata de una iniciativa ambiciosa, teniendo en cuenta la extensión del área en cuestión y la distancia a los piletones de tratamiento.
La principal dificultad, no obstante, pasaría por el financiamiento. Si bien la cuestión está en estudio, se podría recurrir a una combinación de financiamiento propio, de Nación y la Provincia e incluso se pensó en establecer algún sistema que permita el aporte de los mismos vecinos.
"No hay que llevar alarma, el acuífero no se va a secar mañana -destacó Camiletti- pero ya se están notando los efectos de la sobreexplotación. El vecino tiene que entender que el primero que se perjudica si no cuida el recurso es él, porque en un par de años va a tener que gastar en poner la bomba más abajo o va a sacar agua de peor calidad por la concentración salina y no va a poder regar sus plantas. Si uno decide vivir en la zona, lo que quiere es tener tener buen agua por muchos años", completó.


¿Cómo funciona un acuífero? ( ver imagen )
Para entender cómo funciona un acuífero -popularmente se lo conoce como "napa"- vale la analogía con el mate: un recipiente con fondo impermeable cubierto por una capa de yerba. Entre las partículas de yerba hay espacios vacíos que se llenan de agua al cebar; a medida que el agua se acumula, empuja el aire hacia arriba y llena los espacios que quedan entre la yerba. La bomba extractora funciona como la bombilla.
La corteza más superficial de La Tierra está compuesta por diferentes materiales geológicos. De similar manera que el mate, en una primera capa las partículas sólidas se combinan con espacios que pueden contener sólo aire o aire y agua; es la zona "no saturada". Debajo de esta capa, los espacios se presentan completamente llenos de agua; es lo que se denomina "acuífero" o "napa", con una base de materiales más impermeables.
Su punto superior es el "nivel freático", que fluctúa en función de factores como el relieve del terreno -repite, con bastante semejanza, el perfil de la superficie-, la cantidad de lluvia recibida, la permeabilidad de los materiales de la capa superior, entre otros.
¿Cómo se abastece el acuífero? De la lluvia que cae en la superficie y desciende por gravedad penetrando los espacios "vacíos" entre los materiales hasta que encuentra el fondo impermeable. Allí se empieza a acumular hasta cierto nivel que depende de la cantidad de agua que siga recibiendo. Encuentra equilibrio cuando compensa la cantidad de agua que recibe con la cantidad que se le extrae. Si se extrae de más, se trata de un acuífero sobreexplotado, con la consecuente baja en el nivel freático.
Hace 20 años, las bombas extractoras en la zona del Lowo Che se colocaban a unos 32 o 35 metros de profundidad. Hoy se las instala por debajo de los 45 metros.

El gran problema.
Al principal problema lo constituyen los sistemas de riego automatizados, que se accionan aunque esté lloviendo, haya llovido el día anterior o se mantenga la humedad de la semana pasada. También es absurdo el riego en horarios inadecuados: se suelen ver regadores prendidos entre las 11 y las 16, cuando la evaporación es extrema. En relación a las piletas, se recomienda reutilizar el agua filtrada y, durante el vaciado, hacerlo en un área pequeña para maximizar la infiltración. Además siempre es posible ahorrar recurso reduciendo consumos domésticos.


Fuente; Diario "La Arena" - Edición DOMINGO 04/01/2014.

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"Se está regando innecesariamente"

Entre las medidas para lograr un uso racional del agua, la Secretaría de Recursos Hídricos podría realizar reuniones informativas con los propietarios. "Se riega innecesariamente", dijo Lastiri.



En su edición dominical LA ARENA publicó un informe sobre la sobreexplotación del acuífero ubicado en la zona de quintas ubicada entre Toay y Santa Rosa. A partir de un trabajo de los geólogos Eduardo Mariño y Carlos Camiletti se determinó que las napas freáticas se deprimieron siete metros en los últimos diez años. Hace una década las perforaciones se realizaban con una profundidad de 30 a 35 metros, mientras que en la actualidad los perforistas deben bajar más de 45 metros para que las bombas puedan extraer agua.
"Se deprimieron mucho (las napas). Hemos declarado de interés estratégico los acuíferos y ese acuífero específicamente. Hemos trabajado con las comunas de Santa Rosa y Toay, tratando de impulsar la regulación de los usos del agua", dijo ayer Néstor Lastiri, secretario de Recursos Hídricos de la provincia de La Pampa. Desde hace alrededor de un año, ese organismo del Estado pampeano es la autoridad de aplicación en cuanto a los usos del agua, incluida la que está bajo la tierra.
Una de las primeras medidas que adoptó la Secretaría como autoridad de aplicación fue la de invitar a los perforistas a inscribirse en un registro provincial. A la vez, el organismo interviene en los casos judiciales vinculados al uso y abuso de las aguas subterráneas, ya que el recurso pertenece al Estado provincial.
La única fuente de recarga de los acuíferos es la lluvia. El problema actual en acuíferos como el del barrio Lowo Che es que los vecinos extraen más de lo que se recarga por las precipitaciones.

Cálculos.
Lastiri aseguró que el parámetro actual con el cuál determinan qué nivel de extracción de agua no genera una sobreexplotación está basado en un fallo judicial, el cual se basa en un estudio realizado por el profesor Jorge Tullio, un geólogo de la Universidad Nacional de La Pampa. Allí se estima que la recarga es de 400 milímetros por hectárea y por año. "En base a eso estamos haciendo los permisos de concesiones que hemos dado para que no se sobrepase ese valor", explicó el secretario.
-¿Qué uso es el recomendable?
-Hemos dado una concesión donde damos distintos usos según la época del año. Si es en invierno o en otoño, la extracción debe ser menor o durante menos horas, tratando que los pozos tengan un solo valor que sería un caudal específico de alrededor de 1.500 litros hora. Restringir el caudal de bombeo. El tema de las piletas es puntual, en el verano, pero si se impulsa que tengan equipos, solo tiene el gasto de la evaporación, pero el problema más importante es el del riego. Hay que conseguir que se riegue en horas que hay poco sol y en forma más racional. Hay equipos automáticos prendidos todo el tiempo, incluso cuando no están los usuarios. Se riega innecesariamente. Esto hay que trabajarlo e impulsar una regulación.
-¿De qué manera?
-La forma es regular los horarios y la cantidad. Se debe extraer menos, turnar mejor la extracción de agua, para lograr un equilibrio que tenemos que buscar.
-¿Qué es lo peor que puede pasar de continuarse con la sobreexplotación actual?
-En primer lugar, que se salinice o, como ocurre ahora, que se pierda volumen. Ahora hay que tratar de conseguir que esos volúmenes se recuperen con la recarga.
Lastiri recordó que los acuíferos que estaban debajo del casco urbano de la ciudad de Santa Rosa sufrieron una sobreexplotación similar a la que ocurre en la actualidad en la zona de quintas de la Avenida Perón. La consecuencia fue la salinización que obligó a las autoridades a buscar el agua en el acuífero Catriló-Anguil-Santa Rosa y más recientemente en el río Colorado, a través de la obra del acueducto que actualmente opera Aguas del Colorado.

Convocatoria.
El funcionario explicó que junto a las medidas restrictivas, el Código Hídrico provincial prevé también la realización de reuniones con los vecinos para hacerlos partícipes de la batería de medidas que deben aplicarse.
Además anticipó que en los próximos días el gobernador Oscar Mario Jorge y el rector de la UNLPam, Sergio Baudino, firmarán un convenio para realizar un inventario de los recursos hídricos, el cual involucra los acuíferos.
-¿Para qué sirve el inventario?
-El inventario es para relevar todo el acuífero con más precisión de la que se tiene y establecer pautas de manejo mucho más ajustadas en cada lugar. Es un relevamiento muy complejo con muchas tomas de muestra, tanto de cantidad como de calidad, y pautas de extracción más estudiadas, científicas y actualizadas. En esto tenemos muchas expectativas.
-¿Qué cambia cuando un acuífero es declarado de interés estratégico?
-Cambia que no se puede hacer cualquier extracción de agua, la prioridad es agua potable. Cuando venga un pedido de utilización de agua que sea para otros usos, por ejemplo una industria, un feed lot u otros emprendimientos, se establecerá cuáles son las pautas y se preverá primero el uso para agua potable. Si esto está garantizado se podrán habilitar otros usos.




Fuente; Diario "La Arena" - Edición Lunes 6/01/2014.

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ATUEL

"Primero reguemos las 75.000 hectáreas, después vemos", dicen desde Mendoza

Mientras un lote de senadores y el gobernador Francisco Pérez ensayan un salida al conflicto, productores de General Alvear se manifestaron para insistir que la Legislatura mendocina le ponga punto final al acuerdo de 2008 por el río Atuel

La reaparición del convenio por el Río Atuel firmado entre Mendoza y La Pampa en 2008 volvió a poner en alerta a los alvearenses.

“No podemos entregar agua que no tenemos”, remarcó Javier López, presidente de la específica de Agricultura de la Cámara de Comercio. La cerrada postura de los alvearenses no tiene en cuenta el fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró la interproivncialidad del río Atuel. Además Mendoza y la Nación pueden enfrentar una causa por los daños ambientales provocados por el corte del río. La provincia de La Pampa analiza la presentación judicial ante la Corte Suprema de Justicia.

"Después de conocerse la noticia de que el mandatario mendocino remitió al Senado el polémico acuerdo que selló cinco años atrás el entonces gobernador Celso Jaque, que contemplaba, entre otros puntos, el polémico inciso 10 K que preveía la suelta de una escorrentía “mínima y permanente”, comenzaron a escucharse las voces pidiendo el rechazo", relató la crónica del diario Uno de Mendoza.

En la tarde noche del viernes hubo una manifestación en la plaza alvearense que convocó a unas 120 personas. Aunque la presencia fue escasa, estuvieron representadas todas las entidades, de productores, empresarias y de regantes que hay en Alvear e incluso la política con gran parte del gabinete del intendente Juan Carlos De Paolo y el Concejo Deliberante.

Entre todos avalaron un documento por el cual desde “el oasis sur” solicitan el “rechazo unánime de los legisladores mendocinos” al convenio marco.

“Hay que terminar con un error que se cometió en 2008”, sentenció Carlos Achetoni de Federación Agraria. En tanto Mauro Torres secretario de Desarrollo de la Comuna bregó por un “rechazo en pleno (de los legisladores) porque consideramos que es inadmisible, primero que se rieguen las 75.000 hectáreas que dispuso el fallo de la Corte (de 1987) y después hablamos”.

Más allá del repudio a cualquier cesión de aguas en la actualidad, dejaron la puerta abierta para “sentarnos a hablar con los hermanos pampeanos” pero partiendo de la base que es necesario “realizar la obra del trasvase del Río Grande al Atuel”.


Fuente; Diario "El Diario" - Secc. Locales - Edición lunes06/01/2014.

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NOTICIAS

El acuífero de Toay-Santa Rosa baja

Se riega innecesariamente

Atuel. Mendoza dice...


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