El
16 de febrero de 1898, nacía en la
ciudad de Potosí, Julián Armando
Muñoz Terán, hijo de don Emiliano
Muñoz Cuenta y de doña el Elma
Rosa Terán Cuenca, cuya biografía
tratamos de esclarecer.
Julián Armando hizo sus primeros estudios
en su ciudad natal hasta tercer grado, completando
este primer ciclo en la ciudad de Sucre, "en
un colegio de curas", como el nos relata.
Regresa luego a Potosí donde cursó
toda su instrucción secundaria en el
Colegio Pichincha, mereciendo elogiosos comentarios
de parte de sus profesores y compañeros
de curso, finalizando con calificaciones importantes.
Sus estudios universitarios se ven interrumpidos
por que debe cumplir con el Servicio Militar,
que en esa época, era de dos años,
en el Regimiento II de Infantería de
la ciudad de La Paz. Luego de haber cumplido
el primer año en esa unidad, muy preocupado
por la interrupción de las estudios,
el mismo decide solicitar, que se le exima
del segundo año obligatorio, para lo
cual recurre ante las más altas autoridades,
logrando tras largos esfuerzos la ansiada
exención que se le otorga en 1918.
En aquel entonces, al no existir la carrera
de medicina en la ciudad de Potosí,
decide continuar sus estudios en la República
Argentina, donde la Universidad de Buenos
Aires, gozaba de un bien ganado prestigio.
El desafío era difícil, decide
afrontar la empresa confiando solamente en
su innegable capacidad y férrea voluntad.
Es así, que acompañado por tres
baquianos que le proporcionó su padre,
se traslada a lomo de mula hasta la localidad
argentina de La Quiaca, primero, y desde allí
(ya sólo con sus sueños) en
tren hasta la gran urbe porteña.
Consigo llevaba siempre, como un tesoro, todos
certificados de estudios realizados en Bolivia,
con los visados correspondientes. Luego de
muchos trámites empezaba sus estudios
en Buenos Aires, que y intercala con pequeños
y múltiples trabajo de subsistencia.
La primera etapa es muy dura, el cambio es
muy grande, la gran ciudad se muestra poco
acogedora en general, pero el tesón
y las ansias de lograr el título de
Médico son mucho más fuertes
y es así como no solamente no obra
en ansiado título, sino también
el reconocimiento y la amistad de cuanto los
conocen, quebrando la frialdad de la metrópoli
a fuerza de humildad sacrificio y talento.
Ya avanzados sus estudios, y después
de varios exámenes de oposición,
gana el concurso para practicante mayor en
los hospitales Durand, Álvarez y Rawson
, también trabajó en la clínica
Solé situada donde actualmente se encuentra
en Banco la Provincia de Buenos Aires, en
la Avenida Santa Fe y Riobamba, y en la prestigiosa
clínica de los doctores Cirio Manson
y Frers ubicada en Callao y Córdoba
de la Capital Federal, ambos afamados sanatorios
de la época. Es esta última
Clínica donde en el año 1933
se internaba en la señora Zelmira Sanguinetti
de Terrarossa, conociendo a su hija María
Elena Terrarossa (Perla), con quien años
más tarde contraería matrimonio.
Previo a este suceso, y a pedido del profesor
Ciro quien ve en el a un profesional de valía,
ante urgente pedido de una comisión
de vecinos, de la localidad de Toay , por
aquel entonces Territorio Nacional de La Pampa,
viaja a esa localidad, únicamente "a
prueba por treinta días". El hecho
es que nuestro homenajeado se quedó
toda una vida, retornando a Buenos Aires brevemente
para casarse el 27 de julio de 1940.
En abril de 1941, nace su primogénito
Armando Juan. En septiembre de 1942: Carlos
Alberto y en diciembre de 1947 Emiliano Marcelo.
Pero no todo son rosas en esta historia, ya
que como consecuencia un accidente automovilístico
camino a Chile, el 25 de enero de 1950 fallece
su esposa doña María Elena,
quien contaba solamente 32 años de
edad. Pese a semejante revés vuelve
a sacar fuerzas de grandeza para sobreponerse
a los embates de la vida dedicándose
a la entera formación de sus pequeños
hijos y al ejercicio de su noble profesión,
haciéndolo siempre en Toay, ya sea
como Médico Municipal, Médico
de "Campaña", Jefe de Sala
de Pediatría del Hospital de la Ciudad
Santa Rosa, fundador del Sanatorio Santa Rosa,
fundador del Colegio Médico La Pampa,
estableciendo su consultorio en la calle Mitre
435, de la localidad de Toay , que puede decirse
fue muchos años "su cuartel general".
Padre,
médico y amigo inclaudicable , muy
querido y respetado, vivió hasta
los 93 años rodeado del cariño
de sus hijos, nietos y de sus innumerables
amigos y vecinos. Recordó permanentemente
su Bolivia natal, donde tiene numerosos
familiares. Tranquilo, con la seguridad
y la paz del que siempre luchó por
sobrellevar todos los obstáculos,
pensando en hacer el bien a sus semejantes,
es todo un ejemplo de vida y un orgullo
para los bolivianos y un tesoro para los
pampeanos. |