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 Toay- Septiembre -2006

Un hecho real

 


Basureros que despiertan

La Pampa está habituada a los vientos que se obstinan en presentarse con fuerza, arrastrando arena, insistiendo con su monótono rumor.
Lo que les voy a relatar, aconteció en verdad en el espacioso patio de ana escuela (porque el viento así lo quiso)
El timbre inauguraba el momento sublime del recreo. El patio de juegos se desbordaba de voces y de piecitos que deambulaban por cada rincón.
Era una jornada de viento, de esos que nublan la mirada, despeinan flequillos y gastan la tierra cuando en el patio apareció, reluciente, ¡una pluma! No la pluma de un pájaro apurado o distraído, sino una pluma de esas que sumergidas en tinta, eran capaces de escribir cartas, sacar cuentas o inventar historias.
Y esto no terminó aquí. Sucesivamente se fueron encontrando tinteros y frascos extraños de vidrios duros. Todo indicaba que debajo del patio se atesoraban antiguos basureros que, "cuando el viento quería” se dejaban ver sobe la superficie.
La intriga fue mayor, y con pala y guantes se comenzó a excavar.
Comenzaron a encontrarse cientos de tinteros, frascos de remedios, tacitas, platos.
Los corazones exploradores se iban apresurando ante cada hallazgo.
Agónico fue el grito cuando se encontró un pedestal de campana:
- Seguro que fue el de la primera campana de la escuela. Las voces se confundían al anunciar cada objeto hallado. - - ¡Acá hay una bolita!
- Esperá, acá hay algo que se parece a una carita... ¡entra justito!: es el ojo de esta muñeca lo que decías que era una bolita.
- ¡Una muñeca de porcelana!
Don Jorge, el antiguo portero que vive justo enfrente al patio donde los varones juegan a la pelota a la sombra de un centenario caldén, aportó datos.
En otras épocas no pasaba el camión recolector de residuos. Por ese motivo se cavaban grandes pozos donde se tiraba la basura, luego se la quemaba y finalmente se tapaba. Era entonces el momento de cavar un nuevo pozo. En este patio hay muchos basureros sepultados donde se tiraba la basura de la escuela, y no olviden que antes aquí vivía el director y el portero con su familia.
- Encontrarse con tantas historias fue mágico. - decían los ''exploradores".
Lo hallado lo acomodaron en una vitrina de vidrio, para que todos los visitantes de la escuela puedan recobrar el pasado que, en ese cofre, recupera vida.
Todo esto es verdad: los basureros están despertando y ya comenzaron a contar historias. (porque el viento así lo quiso)





 

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