Por Rodrigo Fernández / Córdoba
/ Abril de 2006
El aguacero vespertino ha dejado sobre
las calles un muestrario de meandros dibujados por
el correr del agua sobre la arena. El quieto atardecer
de un octubre pampa parece envuelto en el aroma, único
e inolvidable, de la primavera joven. En lo alto,
por sobre los eucaliptus, el crepúsculo ilumina
un azul de infinito y a lo lejos, el algodón
viajero de las nubes va hacia el este, para ir repitiendo
el milagro de la lluvia sobre otros horizontes.
El espectáculo de la tarde que declina hacia
el poniente es digno de una platea privilegiada, aunque
el buen Dios no hace distingos entre los plateistas
en el teatro de sus obras. Aún así,
a la distancia y en olvido de todas las vanidades,
creo haber sido alguna vez el espectador de privilegio,
ubicado en un palco avant scéne del escenario
mágico.
En efecto, después de una lluvia de primavera
me he sentado junto a Don Ramón (1) en la vereda
de la peluquería, para leer el poema que las
golondrinas y las tijeretas van escribiendo en el
aire con el fantástico juego volador de su
albedrío desatado.
Los entornos mágicos. Las voces sabias. Escuchar
en silencio. El espacio encantado de una hora vivida
en plenitud. El ejercicio de la filosofía de
vereda...
Entonces las palabras van por el vaivén de
los temas... la lluvia... la poesía... la libertad
de los pájaros en el aire... (siempre la libertad)
la observación del vuelo de las aves, la teoría
física de su dinámica... De algún
remoto tratado viviente en su memoria, Don Ramón
extrajo el conocimiento y lo fue desplegando, minuciosamente,
didácticamente... la superficie aerodinámica
del cuerpo del ave se deforma mediante el posicionamiento
de las plumas... los diversos grados de incidencia
del aire sobre la forma en movimiento... el impulso
según los vectores de avance en el medio fluido...
la velocidad en caída libre... el asombroso
diseño del timón bifurcado de la tijereta...
el diálogo del ave con la naturaleza y ésta,
abierta y enorme, como marco ilimitado para un vuelo
a la libertad... (la libertad... siempre la libertad
).
En pleno concierto científico, de nivel inusitado
en la ocasión, hay un resquicio para la (habitual)
digresión socarrona de la ironía inteligente,
traduciendo a Sikorsky (2): “De acuerdo a los
principios de la física elemental, la superficie
alar de un moscardón es insuficiente para sustentar
en vuelo el peso de su cuerpo. En consecuencia, las
leyes de la física determinan que el insecto
no puede volar. Pero el moscardón no sabe nada
de física. Por eso vuela."
Años después, ya demasiado lejos de
Toay y de la poesía en octubre, el camino pasó
por otra clase magistral sobre la dinámica
del vuelo. Frente a las pantallas gráficas
del Túnel de Ensayos Aerodinámicos de
la Fábrica de Aviones Córdoba, el Dr.
Ing. Reimar Horten (5) fue exponiendo minuciosa y
didácticamente, los principios fundamentales
de la teoría. La cumbre científica,
para mi asombro, reunió puntualmente los mismos
elementos, en absoluta coincidencia con aquella casi
olvidada cátedra de vereda de los años
40. Pero en mi interior, los rígidos esquemas
de la escala superior colisionaron entonces con la
ingenua escuela adolescente, aquella cuya avidez canalizaba
las vías del aprendizaje haciendo olvido de
las formas.
Recuerdo que aquel ambiente de estudios avanzados,
con su elevada excelencia académica, tuvo la
virtud de regresarme a Toay. Por las carencias, sentí
la ausencia de un cielo de azul infinito, una poesía
de golondrinas, una cabriola de tijeretas, el aroma
de la arena mojada, algunos eucaliptus...
Acaso porque yo soy otro que no sabe nada de física,
salvo alguna que otra lección cursada en una
cátedra de vereda allá lejos y hace
mucho, demasiado tiempo.-

1 - Ramón Marckraych. Peluquero
en Toay alrededor de 1.950
2 - Sikorsky Ing. - Diseñador, propulsor y
fabricante de helicópteros
3 - Dr. Ing. Reimar Horten - Científico alemán,
especialista en Aerodinámica, contratado por
la Argentina para el desarrollo de la industria aeronáutica.
Proyectista del avión Ala Volante
retropropulsada y planeadores tipo carguero y de uso
deportivo.