a.
Por alguna razón, Joannes había perdido
todo contacto con el campamento central.
b.
Joannes, Doctor en Geología e interesado por
locas y viejas historias sobre dunas artificiales,
caminaba ciertas formaciones medanosas de la denominada,
por los antiguos, Pampa Central.
c.
Era el tercer día. Hambre y sed no constituían
dilemas: el por entonces inexistente Servicio Militar
Obligatorio afectó –durante los años
de juventud- su conciencia y cuerpo. El Doctor Joannes
devino Experto Tipo A en supervivencia. Podía
alimentar sus tripas con yuyos, ratas o liebres. Conocía
la purificación de agua estancada. Su mente
amaba las trampas. Rastrearlo era harto difícil.
Mundos suburbanos, estepas calurosas, ambientes y
desastres nucleares. Tipo A señala experiencia.
Doctor Joannes significaba peligro. Científico
y militar, Joannes era temido y no amado.
d.
Nuestro doctor, un verdadero experto en asesinatos
y huidas. Los novísimos visores térmicos
le pasaban por encima e ignoraban. Le divertía
burlar satélites y cámaras digitales.
e.
Soldado y criminal, Joannes cultivaba la ciencia.
Con sus cuarenta y dos años a cuestas, sus
teorías e ideas sobre la formación del
planeta y el cosmos eran ampliamente conocidas en
importantes centros académicos. Ponencias en
Berlín, Sao Pablo, Cambridge y Cracovia transformaban
sus extraños discursos en poesía de
eruditos.
Varias revistas colosales de la episteme científica
le solicitaban artículos. Incluso algunas cadenas
informativas pretendieron montar operativos amarillos
y chabacanos en torno a sus ideas. Joannes era un
verdadero pope de la ciencia de los años noventa.
f.
Joannes estaba loco. Sus últimos viajes a Vladivostok
lo contactaron con sabios y científicos hambrientos
pertenecientes a la antigua y abundante ciencia soviética.
Los invitaba a su campamento, alimentaba e intercambiaba
conocimientos. Lenta y pausadamente conoció
al por menor experimentos soviéticos y secretos
militares de serias implicancias científicas;
Se enteró de expropiaciones técnicas
y cognoscitivas efectuadas a los nazis en 1945. Llegó
a familiarizarse con esperanzas y miedos reinantes
en los círculos académicos del Partido
Comunista de la Unión Soviética. Lo
supo todo.
Estaba sorprendido. Los eruditos de la desaparecida
C.C.C.P. comían y comían. Joannes gastó
mucho dinero alimentando estómagos vacíos
y nutriendo decepcionados cerebros brillantes. La
inversión trajo frutos. Miles y miles de datos,
centenares de hipótesis ocultas, decenas de
experimentos enterrados en el tiempo, varios hallazgos
desestructurantes. Todo lo sospechado...concentrado
en seis meses de vitaminas y conocimientos. El resultado
era esperable: Doctor Joannes, experto sin par en
Geología y criminal peligroso, abandonó
apresuradamente la cordura. Nuevas ideas transitaron
su mente atestada y fértil. Inquietudes milenarias
fermentaron. Su racionalidad mutó. Joannes
se entregó al caos, el desorden y la perdición.
g.
Ahora estaba aquí, en las arenas extrañas
de la Pampa Central. Sólo, frente a la luz
diáfana del cuarto día, cerca de un
caldenar raro y caliente. Se despabiló. Verdadero
lagarto antropomorfo, navegó los suelos del
medanal. Pretendía encontrar pruebas, localizar
respuestas. No podía dejarse llevar por la
historia natural. Semejante formación de dunas
no era natural.
Desde hacía tiempo, varias teorías entrecruzaban
naturaleza y cultura. La denominada revolución
neolítica –se escribía- cambió
lo existente. El mundo no era mundo. Lo real era ya
humanidad. Tal pensamiento encontraba pruebas irreparables
en los últimos tres siglos. La contaminación
del novecientos solo demostraba aún más
la teoría.
h.
Luego de varias horas, el cielo alternó brillo
y oscuridad. Pensamientos deformes rebasaron a Joannes.
Lentamente sacó sus ropas y las apiló.
Realizó letras y garabatos sobre un papel y
deslizó las anotaciones entre las ropas. Miró
a su alrededor, escuchó el leve silbido de
los vientos y adentró desnudo las arenas.
i.
El grupo de científicos buscó al Doctor
Joannes con la mayor inteligencia que pudieron aplicar.
Sólo encontraron sus ropas. El traje camuflado,
las botas, el sombrero, la mochila, todos sus pertenencias
pulcramente colocadas al pie de un caldén centenario.
Uno de los investigadores, el más joven, revisó
cada bolsillo. Halló algunos dibujos y una
nota manuscrita. Decía:
¡Entristécete!
Construcción presente enfocada al futuro, el
pasado no es estrictamente pasado. No obstante, el
presente es estructura casi perpetua. Y la estructura
es una voz lejana, casi original.
La estructura original y presente es humana y subjetiva,
poco natural.
Si te creías libre en el mundo natural, ¡entristécete!.
Nuestro natural mundo –nuestra casi perpetuidad-
es más humano que natural. Nuestra idea de
libertad es afín a mundos naturales. En contextos
culturales, la interacción creativa es lo característico.
En tal situación de interacción creativa,
nuestra idea de libertad sin determinantes cae barrida
y exterminada.
Las arenas de la Pampa Central son culturales. Artificio
poco conocido, cada médano ha sido construido
por culturas y no por naturalezas. No estamos listos
para tales verdades. Kultur se acerca. Arenas nos
abrazará. Fin de Libertad.
j.
Desde entonces, nada se supo sobre Doctor Joannes.
La desaparición fue registrada por la Policía
y notificada a las autoridades.
Secreto grande revistió el asunto. Imaginar
semejantes construcciones como creaciones de culturas
extrañas y sabias era una verdadera locura.
Ningún paradigma podría digerir semejantes
desquicio mental. Joannes lo supo. Ya no podía
regresar. Las arenas culturales del medanal lo invitaron.
El iniciado Joannes, más allá de todo,
aceptó. Primero sus pies, luego el cuerpo entero.
Toda su humanidad se incorporó al mundo de
los médanos. Una nueva racionalidad lo albergaría.
Del otro lado, nos recuerda. Nosotros en el pasado,
Joannes en el futuro. Mundos distantes.-

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