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 Toay- Abril-2006

MAMÍFEROS El ciervo colorado



El ciervo colorado (Cervus Elaphus) pertenece a la familia Cervidae y se diferencia de especimenes de otras familias como Bovidae (vacas, ovejas, cabras y antílopes) en que éstos últimos poseen cuernos permanentes. Contrariamente, las astas del ciervo, que solo poseen los ejemplares machos, caen y se renuevan año tras año. La caída se produce a fines de mayo, luego de la época de apareamiento, ya sea por un simple gol-pe con algún objeto o por peleas. El desprendimiento no acarrea mayores complicaciones para el animal, debido a que no hay dolor y la superficie desnuda es rápidamente envuelta por piel fina. En octubre comienza a desarrollarse la nueva cornamenta, a partir de algunas pocas células embrionarias que permanecieron en la base al caer la anterior.
En un primer momento el cuerno es muy frágil, ya que está irrigado por sangre y se encuentra enteramente recubierto por una piel muy fina llamada "felpa". Con el paso de los días el cuerno se osifica, la "felpa" se seca y cae cuando el animal se refriega en los árboles (siendo su preferido la "Sombra de Toro", sobre todo los ejemplares pequeños).
El crecimiento de nuevas puntas en su cornamenta no solo depende de la
edad del individuo, sino que también influyen la cantidad y calidad de alimento ingerido durante el año, los avatares climatológicos y el porcentaje de consanguinidad de la población; siendo éste último un gran problema en términos genéticos, ya que a medida que aumenta el parentesco, aumenta la esterilidad y disminuye la expresión de buenos genes en la especie.
La hembra es de un porte menor que el macho y carece de cornamenta. Suele desplazarse en grupos medianamente grandes (sobre todo en período de gestación y crianza), que están formados por hembras adultas y jóvenes, y machos también jóvenes. Los machos adultos suelen llevar una vida más solitaria.
Los primeros ejemplares de ciervo colorado, originarios de los Cárpatos, fueron traídos a nuestra provincia a principios del siglo XX por el Dr. Pedro O. Luro a su estancia "Don Huberto; con vistas de su crianza para establecer allí un coto de caza. Este lugar es en la actualidad la Reserva Provincial "Parque Luro".
En nuestro territorio hallaron, gracias a los buenos pastos requeridos por su dieta, un hábitat propicio para procrearse y poder formar una población estable; llegando inclusive a competir favorablemente a su favor con especies autóctonas como el "venadito de las pampas" que habitaba en parte de nuestra provincia y fue obligado a desplazarse hacia provincias del norte, donde hoy en día es considerado una especie en grave peligro de extinción. Fueron, junto al jabalí, uno de los pocos animales traídos por Luro que se adaptaron rápidamente al ambiente local. Otras especies como el ciervo dama, los corzos, el antílope, las gamas y los faisanes no llevaron la misma suerte y perecieron con el paso del tiempo.
Muchos ciervos colorados lograron escapar de la reserva y otros fueron
liberados para que se mantengan los niveles adecuados de consanguinidad. Este hecho provoco que rápidamente gran parte de nuestra provincia fuera poblada por la especie, incluso también provincias vecinas como Neuquén y Río Negro. En la actualidad también los podemos encontrar en el país hermano de Chile, don-de existen grandes criaderos.-


LA BRAMA: El bramido del ciervo macho es un acto reproductivo coincidente con la época de celo, que se produce entre marzo y abril. En estos meses las noches de nuestros montes pierden su calma cotidiana, pareciendo temblar ante tales ronquidos. Esta es su forma de expresarle al resto de su especie que se encuentra en condiciones de "servir" o fecundar a una hembra, desafiando a otros machos que comparten sus mismas condiciones. La brama es utilizada por el hombre para realizar avistajes y también para llevar a cabo una actividad muy antigua como es la caza. En nuestra provincia, esta actividad ha tomado gran importancia (sobre todo en las tres últimas décadas), debido a los ingresos que genera. Inclusive un importante número de extranjeros eligen nuestras tierras para realizar la caza deportiva del ciervo colorado.-


Rodrigo Aldama
- Est de Agronomía
























Jornada de caza en San Huberto, 1922.
Pedro Luro es el cuarto desde la derecha.









 

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