Edición digital


<< Volver



Toay- noviembre - diciembre -2008


Una noche de Toay Por Fabio Perazo 

 

Allá por el año 1995, para ser más preciso
casi fin de año, por ende verano, salía del taller de pintura que tenía en mi casa sobre
la avenida 9 de Julio. Dicho taller era un quincho que había funcionado como fábrica
del por aquel entonces conocido mate pampeano, invento de mi viejo; allí trabajé como empleado por un tiempo.

Ya en mi posesión como taller de pintura, se convirtió en un agradable lugar de encuentro con mis amigos, donde nos agasajábamos con buena televisión, agradable calefacción y una variedad de cócteles musicales que servían a inspiradas charlas y discusiones de diversa índole.
Después de compartir estas experiencias diarias, me disponía para ir a dormir a la casa de mi abuela materna, en el mismo Toay, esquina Bulevar Brown y Humaitá.

Ciertas noches, recorriendo mi clásico trayecto que abarcaba desde 9 de Julio 249 hasta la esquina Sáenz Peña y luego atravesar la plaza San Martín para ir por el bulevar hasta lo de mi abuela, solía encontrarme con algunos conocidos y amigos en el kiosco Safari o en la vieja esquina "Casa Nueva", que, hoy refaccionada, todavía funciona para encuentros de jóvenes y nostálgicos para compartir una hermosa noche toayense.

Siendo partícipe de estas experiencias, me reproché con dureza no haberla plasmado en un cuadro para que sirviera de documento en un futuro, tal vez cambiado u olvidado.

     Pero qué alegría me dio la otra noche del 14 de diciembre de 2008 cuando volví a salir del todavía existente kiosco Safari y me encontré con Juan López, quien me insistió que por ser la última revista quería publicar algún texto de mi autoría sobre mis trabajos. Fue entonces que volviendo a vivir ese entorno algo cambiado pero siempre existente, decidí comentarlo de puño y letra con la imagen de aquel cuadro que hoy posee mi amigo Marcelo Roldán en su casa, y así compartirlo con una nueva generación
de jóvenes y nostálgicos que todavía hoy se juntan en dicha esquina.

     Dado que soy partícipe de esos encuentros y sin ningún comentario más, estas escrituras servirán de prólogo para un futuro constante y cálido que sirva para renovadas charlas en esta siempre querida esquina.- 






















 

"La Pensadera" dispone sus páginas para todo tipo de expresión cultural.
Correo electrónico: lapensadera@yahoo.com.ar - TE 498441. Año 2008