“No sé si escribo
yo o dictan ellos" - Hamblet Lima Quintana
Vagabundo.
Errante sin destino de claras melodías.
Prolonga en el día serenatas olvidadas.
(Eso de elegir ventanas hasta que llegue el alba).
Cancionero ambulante. Mendigo tierno
de una charla casual en la vereda.
(Aventura de regalar poesía por las calles).
Huésped necesario. Se detiene
sin prisa en cada casa.
(Prolonga sin reloj cada parada).
Y así como llega se marcha,
murmurando canciones repetidas,
silbando bajito versos incompletos...
(Uno se queda pegado a la ventana).
¿Quién le dicta las
canciones?
¿Qué pentagrama inventa para dibujar,
zigzagueantes,
las notas de sus silbidos?
(Su borrador debe tener alas y serpentinas).
Sus canciones ¿de dónde
vienen?
Están hechas de pueblo. Tienen aroma a pan
nuevo.
(Uno se las aprende de memoria por rutina).
Canciones.
Habitan su corazón y las evapora la ternura.
Entonces... esa nube recorre el pueblo,
le pone magia a sus dedos para rozar la guitarra,
le pone voz a su voz
para cantarla bien alta.
(La piel se nos eriza cuando se le escapa el alma).
Vagabundo.
De sus ojos se fugan canciones
que inundan el barrio.-