SALUD

GRIPE
PORCINA - (H1 N1)
El
desarrollo de la gripe A ya es considerado
pandemia mundial por la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que ha elevado
el nivel de alerta sanitario de nivel
6, el máximo. En la Argentina,
ya hay más de 1.000 personas
infectadas. Frente a la propagación
del virus A H1N1, el Ministerio de Salud
de la Nación, y sus pares provinciales,
han reforzado la asistencia médica
y habilitado líneas de atención
telefónica gratuita para evacuar
dudas. Lo importante es conservar la
calma, mantener conductas mínimas
de higiene como el lavado frecuente
de las manos, evitar estornudar sin
cubrirse la boca y, sobre todo, no automedicarse
frente a síntomas que pudieran
corresponder con los presentados por
la enfermedad. Ante esta situación,
hay que concurrir al médico,
quien determinará las acciones
a tomar.
A
continuación, un listado con
información clara y precisa sobre
las principales características
de la enfermedad, acciones de prevención
y modos de contacto y tratamiento.
¿Qué
es la gripe porcina/A H1N1?
Es una enfermedad respiratoria de los
cerdos causada por el virus influenza,
el cual provoca brotes comunes de influenza
entre estos animales. El virus pasó
de un cerdo a un humano y, a través
de mutaciones, se convirtió en
una gripe que se contagia de humano
a humano. Según los investigadores,
este nuevo virus combina características
de la gripe aviar, porcina y humana.
Por ello ya no es correcto hablar de
gripe porcina sino de gripe A H1N1.
¿Cómo
se contagia?
El virus ingresa por vía respiratoria,
a partir de los estornudos o de la tos
de los pacientes infectados o, sobre
todo, de los virus que quedan en picaportes,
manijas de subtes o colectivos, dinero,
etc., que pueden pasar a las manos.
Al llevarse las manos a la boca, la
nariz o los ojos se produce el contagio.
La mayoría de los casos se desarrollan
simplemente como una gripe localizada
en el aparato respiratorio superior,
pero a veces el virus llega a los pulmones
y produce una “neumonía
intersticial” o luego de la infección
con el virus el paciente se sobreinfecta
con una bacteria que provoca una “neumonía
bacteriana”. Esto puede llevar
a una insuficiencia respiratoria y a
la muerte. Los ancianos, los pacientes
con patologías respiratorias
o cardíacas y los niños
malnutridos o muy pequeños son
los que más frecuentemente presentan
complicaciones graves.
El virus no se contagia por comer carne
de cerdo, si bien se recomienda que
siempre esté muy buen cocida
para eliminar todo tipos de virus y
parásitos.
¿Cuáles
son los síntomas?
Fiebre superior a 38°C, tos o dolor
de garganta, dolores musculares y articulares,
disnea y dificultad para respirar.
¿Cómo
se diagnostica la enfermedad?
Se toma una muestra de las secreciones
nasales, se la cultiva en células,
se extrae el ARN del virus, se lo transforma
en ADN, se lo amplifica y se establece
la secuencia del mismo, es decir se
determina cómo está formado
ese “genoma”. De ese modo
se puede decir si el virus aislado es
el de la Influenza porcina o algún
otro virus Influenza ya conocido.
¿La
vacuna contra la gripe común
es útil?
La vacuna actual contra la gripe, que
se aplica todos los años no protege
contra el nuevo virus de Influenza porcina,
ya que nuestro sistema inmune nunca
estuvo en contacto con este nuevo virus
y no está “advertido”
de su existencia. Por consiguiente no
produce rápidamente anticuerpos
contra el nuevo virus sino en forma
tardía, cuando la enfermedad
ya pasó.
¿Qué
hacer?
1. No entrar en pánico sino informarse;
ser solidario y difundir los conocimientos
que se tienen sobre este virus y la
epidemia que causa.
2.
Vacunarse contra la Influenza, como
todos los años, sobre todo los
grupos de riesgo: personal sanitario,
personas mayores de 60 años o
con antecedentes de patologías
respiratorias o cardiovasculares. Si
bien esta vacuna no prevendrá
contra la gripe porcina, permitirá
hacer eventualmente mejores diagnósticos
presuntivos, ya que si el paciente hubiera
sido vacunado y presentara igualmente
un cuadro gripal, la sospecha de que
se trate de gripe porcina sería
alta. Recordar que los niños,
sobre todo malnutridos y la gente mayor
son las poblaciones más susceptibles
de tener complicaciones graves.
3.
En el caso de presentar síntomas
como fiebre mayor de 38ºC, dolores
musculares, congestión conjuntival,
decaimiento o dificultad respiratoria,
concurrir inmediatamente a un centro
de salud. No ingerir, en ningún
caso, aspirinas o corticoides por cuenta
propia. Será el médico
quien haga los procedimientos diagnósticos
y eventualmente, terapéuticos.
4.
Evitar el contacto con otras personas
que padezcan patologías respiratorias
infecciosas agudas.
5.
Aislar a los pacientes en sus domicilios
(cuarentena) por 10 días como
mínimo.
6.
Usar barbijos de seguridad. Los virus,
por su tamaño, pueden atravesar
el poro de los barbijos, pero lo que
estos implementos eficientemente detienen
son las microgotas de saliva a través
de las cuales se transmite el virus.
Es preferible usar barbijos descartables
y al menos 2 por día.
7.
En el caso de estornudar, taparse la
boca con el pliegue del codo o con un
pañuelo descartable y luego tirarlo
en el inodoro (no en los cestos de residuos
que están en las calles, porque
el virus puede sobrevivir por un tiempo
considerable).
8.
En el caso de “sonarse”
la nariz, hacerlo en pañuelos
descartables y eliminarlos como se indicó
antes.
9.
Lavarse las manos con agua y jabón
o con jabones con alcohol y glicerina.
Luego de estornudar y al volver de la
calle –donde se han tocado picaportes,
pasamanos de colectivos o subtes, dinero,
etc.-. Rercordar que esta es la principal
fuente de infección.
10.
En la calle, en el trabajo o en la escuela,
tratar de no rascarse los ojos o llevarse
las manos a la boca o a la nariz. Se
insiste: el lavado de manos frecuente
es la mejor profilaxis. Si Ud tiene
síntomas, primero concurra al
médico y después permanezca
en su casa, evitando diseminar la infección.
¿Hay
tratamiento?
Hay 2 fármacos efectivos que
sólo pueden ser indicados por
un médico bajo receta, es decir,
no son de venta libre. Actúan
eficientemente si se los administra
antes de las 48 hs del comienzo de los
síntomas. Es importante, entonces,
concurrir al centro de salud más
cercaba si se presentara un cuadro gripal
con fiebre de 38° o más,
dolores musculares, congestión
de los ojos, tos y/o mocos en la nariz
o decaimiento marcado. Se reitera: no
debe ingerirse aspirina o corticoides.
No hay que automedicarse. Se debe consultar
al médico lo antes posible.
¿Dónde
informarse?
En Toay. Hospital "Segundo
Taladriz" - San Luis 1150 .TE:
02954 / 492005 / 492019
El Ministerio de Salud habilitó
el 0-800-222-1002 para atención
las 24 hs. .
Fuente:
Prof. Dr. Norberto Sanjuán
- Departamento de Microbiología
- Facultad de Medicina, Universidad
de Buenos Aires -CONICET - Ministerio
de Salud de la Nación - Ministerio
de Salud de la Provincia de Buenos Aires

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