| organizó
un
poder central. El poder legislativo se determinó
como bicameral, el poder ejecutivo, como unipersonal,
elegido por un colegio electoral y sin posibilidad
de reelección y, el poder judicial, como independiente.
El catolicismo se reconoció como religión oficial
pero se garantizó la libertad de culto. Las constituciones
provinciales debieron tener aprobación del gobierno
nacional y, los gobiernos provinciales, pudieron
ser juzgados por el Congreso Nacional. El gobierno
nacional tuvo poder para suspender las garantías
constitucionales por medio del estado de sitio
e intervenir las provincias. Se declaró la ciudad
de Buenos Aires como sede de las autoridades nacionales.
Se aseguró el ejercicio de las libertades individuales
y se llamó a habitar nuestro suelo a todos los
hombres de distintas nacionalidades, concediéndoles
derechos civiles.
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